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Tos y mocos

Tos y mocos, tos y mocos, tos y mocos…. Así hasta ocho o diez veces, que son la media de catarros o resfriados que contrae un niño sano cada año. Son más frecuentes en otoño e invierno por las razones que se describen en la pestaña “La Física de la Vida”.

Aunque a los padres y madres les preocupa mucho, especialmente los catarros que cursan con esa pertinaz tos nocturna, tienen una importancia vital en el entrenamiento del sistema inmune de los más pequeños.

La tos nocturna es más molesta para el que la oye que para el niño, que solo en pocas ocasiones llega a despertarlo. Pero, además de un síntoma, la tos es el sistema defensivo más efectivo del aparato respiratorio; tanto de agresiones externas como internas (polvo, humo, infecciones…).

Por ello, no deberíamos administrar fármacos para reducir o eliminarla: gracias a  este reflejo, y al sistema mucociliar del árbol traqueal, el organismo protege las vías respiratorias de infecciones y cuerpos extraños.

¿Qué provoca la tos? ¿Por qué se producen durante la noche esos ataques de tos? Las respuestas y más información la puedes encontrar en la U.D. correspondiente de 3º de ESO, en este mismo blog.

Con respecto a los mocos, la función es similar a la de la tos:

Células ciliadas de la tráquea

Los mocos, aunque molestos, suponen otra barrera o defensa inespecífica contra las infecciones respiratorias. El conplejo mucociliar no es más que el epitelio pseudoestratificado, y cialiado, que tapiza la luz pulmonar. Está secretando moco continuamente y barriéndolo hacai el exterior. Ese moco, en pequeña cantida atrapa las sustancias extrañas que han penetrado en las vías respiratorias. Y el barrido ciliar terminará por echarlo fuera.

Pero en situaciones patológicas (pongamos un catarro, para no dramatizar mucho), el organismo responde fabricando más moco y secretándolo con rapidez. Este exceso de moco supone una amenaza al organismo, pues los cilios ya no logran expulsarlo con facilidad. El moco, espeso y retenido se convierte en la morada ideal para cualqier baceteria, y el moco infectado es muy peligroso porque puede derivar en neumonías o en sepsis, si pasa al torrente sanguíneno. Para que esto no ocurra el organismo provoca la tos, para expulsar el exceso de moco. Por eso decía que no es aconsejabla tomar medidacamentos o daministrar a los más pequeños medicamentos que eliminen el reflejo natural de la tos. De hecho, las pediatras no son amigas de estos fármacos que incluyan dextrometorfano u otras sustacians con efecto similar.

Lo mejor, lo más natural: beber mucha agua, mucho zumo de naranja, cebolla cortada en la habitación y humidificar el ambiente. Otros remedios vahos de ecucalipto, supositorios de tomillo… La leche y sus derivados están desaconsejados por su efecto generador de moco.

¿Sabes por qué es tan bueno beber agua, o partir una cebolla y dejarla en la habitación? ¿Qué hay de cierto en los efectos de la vitamina C contra la gripe y catarro? ¿Lo sabes? ¿Si? ¿No? La respuesta en la UD correspondiente 3º de ESO, en la pestaña de Biología.

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